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7 errores que debes evitar al facturar en México

  • Foto del escritor: puntofiscalmx
    puntofiscalmx
  • hace 4 días
  • 4 min de lectura

Cuando empiezas un negocio, trabajas como freelancer o comienzas a prestar servicios profesionales, aprender a facturar suele convertirse en una de esas tareas que nadie te explicó del todo.


RFC, CFDI, PUE, PPD, uso del CFDI, forma de pago, método de pago, timbrado...

Y aunque muchas plataformas de facturación hacen el proceso cada vez más sencillo, seleccionar una opción incorrecta puede ocasionar que tengas que cancelar, sustituir o corregir un comprobante después.


Por eso, más que aprenderte términos de memoria, lo importante es entender qué estás registrando cada vez que emites una factura.

Estos son algunos errores que vale la pena evitar.



1. Facturar sin revisar los datos de tu cliente


Copiar el RFC y comenzar a facturar puede parecer suficiente, pero en CFDI 4.0 existen varios datos del receptor que deben corresponder con su información fiscal, entre ellos RFC, nombre o razón social, régimen fiscal y código postal.


¿Qué puede pasar?

Que la factura no pueda timbrarse correctamente o que después tu cliente solicite una corrección.


¿Cómo evitarlo?

Antes de generar el CFDI, confirma los datos fiscales del receptor y evita trabajar únicamente con información que quedó guardada hace meses en tu sistema.


Tip fiscal al emitir una factura

2. Confundir PUE con PPD


Este es uno de los errores que más vale la pena entender si facturas por tu cuenta.

  1. PUE significa Pago en Una Sola Exhibición.

  2. PPD significa Pago en Parcialidades o Diferido.


Pero la diferencia importante no está únicamente en las siglas: indica cómo se está realizando el pago de esa operación.


Si la operación se liquida al momento de emitir el comprobante, normalmente corresponde PUE. Si se pagará posteriormente o en parcialidades, se utiliza PPD.

El SAT distingue expresamente ambos escenarios.




3. Emitir PPD y olvidarte del complemento de pago


Aquí es donde muchas personas creen que su trabajo terminó después de emitir la factura.


Pero no siempre.


Cuando una operación se factura como PPD y posteriormente recibes el pago, debe documentarse mediante el CFDI de tipo Pago con su Complemento para Recepción de Pagos, conforme a las reglas aplicables.


Además, el SAT establece que el complemento correspondiente debe emitirse, en general, a más tardar el quinto día natural del mes siguiente al que se recibió el pago.


Si utilizas PPD con frecuencia, llevar control de tus cuentas por cobrar es especialmente importante.



4. Confundir “forma de pago” con “método de pago”


Se parecen, pero no significan lo mismo.

La forma de pago indica con qué te pagaron:

Transferencia, efectivo, tarjeta, etc.


El método de pago indica cuándo o cómo se liquidará la operación:

PUE o PPD.


El propio SAT los trata como campos distintos dentro del CFDI.

Y esta es precisamente una de esas pequeñas diferencias que pueden generar confusión cuando comienzas a facturar sin acompañamiento.



5. Tratar un anticipo como si fuera cualquier pago


Imagina que un cliente te entrega dinero para apartar un proyecto, pero todavía no están determinadas completamente las condiciones, productos o servicios de la operación.

Dependiendo de las características de esa operación, fiscalmente podría tratarse de un anticipo, y su facturación tiene un tratamiento específico.


El SAT contempla procedimientos para relacionar el CFDI del anticipo con la factura posterior de la operación, incluyendo la relación correspondiente entre comprobantes.


Por eso no conviene asumir que:

“Me depositaron, entonces simplemente hago una factura normal.”

Cuando recibas dinero antes de concluir una operación, primero identifica qué representa realmente ese pago.



6. Pensar que una factura timbrada simplemente se puede editar


Una vez que un CFDI fue timbrado, ya cuenta con folio fiscal y validación correspondiente. El timbrado es precisamente el proceso mediante el cual se certifica el comprobante.


Por eso, si detectas un error después, no funciona como editar un documento de Word y volverlo a guardar.


Dependiendo del caso será necesario cancelar y, si corresponde, emitir un nuevo CFDI.

Además, al cancelar una factura deben señalarse los motivos establecidos por el SAT y existen casos donde se requiere aceptación del receptor


Antes de timbrar revisa:

  • RFC

  • Datos fiscales

  • Concepto

  • Importes

  • Método de pago

  • Forma de pago


Esos segundos de revisión pueden ahorrarte mucho trabajo después.


7. Facturar “como siempre” sin revisar si algo cambió


Este error es especialmente común en negocios que ya llevan tiempo operando.

  1. Se guarda un cliente.

  2. Se guarda un producto.

  3. Se guarda una configuración.


Y durante meses se factura exactamente igual.


Pero tu negocio puede cambiar.

  1. Tu cliente puede cambiar de régimen.

  2. Puede cambiar la operación.

  3. Puede cambiar la manera en que recibes el pago.


Y los catálogos y reglas de validación del CFDI también requieren mantenerse actualizados. El SAT mantiene materiales, catálogos, guías y herramientas específicas para CFDI 4.0.

Automatizar ayuda.

Dejar de revisar, no.


Una factura correcta también forma parte del orden de tu negocio

Facturar no debería ser simplemente:

“Emitir el CFDI para que el cliente me pague.”

Tus facturas también forman parte de tu contabilidad, tus ingresos, tus impuestos y el control financiero de tu negocio.

Por eso, entenderlas desde el inicio puede evitarte correcciones, cancelaciones y pendientes que después consumen mucho más tiempo.



 
 
 

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